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3 frases que tu voz interna repite y cómo dejarlas ir


Cómo reescribir el autodiálogo mental que nos congela.



Cuando en doblaje le ponía voz a un personaje, todo debía encajar: intención, respiración, emoción, ritmo. Podía sentir cómo cada palabra estaba al servicio de una historia, sin dejar que un pensamiento interno boicoteara la escena. Esas épocas, no lo sabía, lo loco es que no lo sabía, estaba siendo más coherente en la ficción que en mi vida privada.

En mi vida personal, la “voz” que enjuicia y critica: esa que me cuenta mil novelas de terror antes de publicar un post, grabar un video o simplemente levantar la mano para dar mi opinión está siempre al servicio de frenarme por miedo a equivocarme o a hacerlo mal. Es la voz del perfeccionismo y la autoexigencia que me limitan.  

Hoy quiero compartirte tres frases que esa voz me repite (y que probablemente la tuya también) y cómo las trabajo a partir de mi atención cada día para observarlas, transformarlas y liderar mi propia voz.

Mariela Alvarez


1. “No eres lo suficientemente buena”

Esta frase aparece como un golpe bajo justo antes de mostrarme. No me llega como una crítica abierta, sino como una pequeña gota que perfora: ¿Para qué hablar de mi proceso si otros lo hacen mejor? Lo siento en el cuerpo, es como si fuera un globo que se pincha y me voy  desinflando. 

Nota Personal:

Cuando comencé a desear el proyecto de fusionar mi carrera de actriz de doblaje con el coaching ontológico me di cuenta de que tenía potencial para ofrecer en mis clases algo distinto. Aprendí a leer las estructuras de coherencia de los personajes para explicar actitudes en la vida. Si lo entendía para el doblaje podía encontrar ejemplos para aplicarlo en mi vida cotidiana. Mirar películas y series durante 25 años, por mi trabajo, me estaba entrenando, sin darme cuenta, en la observación y la escucha. Gracias a eso pude también observar la cantidad de veces que mi diálogo interior se cruzaba en una toma y me distraía en el atril. Cuando el director me hacía algún comentario, me traía de nuevo al presente, yo empezaba otra vez y listo. Las indicaciones de los directores y directoras de doblaje y locución siempre me ayudaron a despertar. Sus indicaciones me traían al presente cuando algo me sacaba del personaje.   

Ejercicio de reescritura:

  • Escribí la frase tal como aparece en tu mente.
  • Luego, agregá una respuesta con el mismo tono que le pondrías a un amigo que se siente así:


Voz OFF : “No eres lo suficientemente bueno”

Voz ON: “Tenés algo único que decir, y la única forma de que otros lo reciban es si lo compartís.”

Nota Personal:

Cuando hago este ejercicio noto cómo cambia mi postura y mi respiración al instante. Igual que cuando ajustaba la voz de un personaje para darle fuerza y seguridad.


2. “Ya es tarde para empezar”

Esta es otra de las frases que suele aparecer cuando quiero emprender algo nuevo. 

Nota Personal:

En doblaje, jamás se me ocurriría llegar al micrófono y decir: "ya es tarde para hacer bien esta toma". Aunque sea la toma número 10, siempre había margen para seguir refinando mi atención. Pero ¿qué pasa cuando en mi vida repito el guión de alguien que no soy? ¿Será que estoy refinando la máscara que llevo puesta sin darme cuenta? La máscara de "La exigencia" me hizo caer muchas veces en la huida. "Por temor a equivocarme, no lo hago. Así nadie va a criticarme".

Ejercicio de reescritura:

  • Identificá en qué momentos aparece esta excusa.
  • Cambiá el foco al presente con esta frase:

Voz OFF: “Ya es tarde para empezar”

Voz ON: “Hoy es el momento que elijo para hacer eso que quiero” 

Es impresionante cómo esta simple reescritura abre el espacio a la acción, en lugar de paralizarme.


3. “Esto no me sale”

Esta frase tiene dos capas: frustración y renuncia.

En el estudio, si algo no me salía, probaba otra respiración, otro gesto, otro matiz. Pero fuera del estudio muchas veces simplemente me rendía.

Ejercicio de reescritura:

  • Sustituí el cierre por curiosidad:

Voz OFF: “Esto no me sale”

Voz ON:Todavía no me sale como quiero, pero me interesa aprender otra forma de hacerlo.”

Nota Personal:

Aquí la clave es la palabra todavía. Le quita el carácter definitivo y me recuerda que estoy en proceso. 

En el estudio de doblaje y grabación de voces, los directores ofician de "despertadores". Siempre que me equivocaba ellos me ayudaban a volver a mi centro y observar mejor a los personajes que estaba interpretando.

Cuando comencé a dirigir la voz de mis autodialogos tóxicos me di cuenta de que ya no quería seguir diciendo en mi vida la letra de otro, ahora quería empezar a escribir mi propio guión.


Cerrar el círculo

La próxima vez que tu “OFF” intente sabotearte, escuchá esa voz como si fueras un/a director/a  de grabación y preguntate: ¿Esa frase me sirve para seguir avanzando en la historia que quiero contarme? ¿Para que me lo sigo contando?

Nota Personal:

Trabajar la voz en personajes me enseñó que la coherencia no es automática, se entrena. Y así como afinaba mi voz para una ficción, hoy la afino para mi vida.



Si querés  que te comparta más ejercicios prácticos para reescribir tu diálogo interno y afinar el diseño de tu “voz”, este es un buen momento para seguir leyendo mi blog o visitar mi Instagram @otramarieladistinta

 




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